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Zacatecas. Mensaje de la diputada Susana Rodríguez al Senado de la República en la coyuntura del nombramiento de ombudsman

Exige perfil idóneo y romper con ausencia, insensibilidad e indiferencia ante violaciones

La diputada local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Susana Rodríguez Márquez lanzó un severo cuestionamiento a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y a dichas instancias en los estados que se muestran   ausentes,  insensibles  e indiferentes ante las violaciones flagrantes, principalmente a la libertad  y a la vida.

Desde la Tribuna, declaró que es necesario que las numerosas recomendaciones inocuas,  sean superadas por recomendaciones efectivas con seguimiento y evaluación de su efectividad;  es necesario darles voz y presencia activa a las víctimas y el pleno acceso a expedientes e investigaciones.

Al respecto demandó que se integren debidamente y se exija a la autoridad la observancia de la ley;  se requiere una comisión nacional y comisiones locales capaces de mirarse a sí mismas y sin rubor alguno admitir incapacidad e impericia, declaró.

La diputada observó que el país  vive momentos cruciales en su historia;   acontecimientos dolorosos que tienen hoy a México en una situación de alta incertidumbre de la que nadie puede abstraerse. “Circulan en el país versiones encontradas sin que haya certeza institucional de las estrategias que se siguen,  ni rumbo claro de la orientación del poder del estado, que dé seguridad y confianza a los ciudadanos”, indicó.

Cuestionó el silencio cómplice de la CNDH de la violación a los niños,  al  ser sujetos a revisión policiaca a la entrada de plazas públicas,  o el caso de San Fernando en Tamaulipas, frecuentes vejaciones que sufren los migrantes;   los casos más recientes de   Tlatlaya y Ayotzinapa.

En el último, precisó que a un mes de la desaparición de 43 normalista, ni con todo el Poder del Estado ha sido suficiente para dar con ellos;   y qué decir de la gran cantidad de fosas clandestinas  en donde no son ni uno ni dos cadáveres encontrados,  sino que se cuentan por docenas.

Mientras   sigue la búsqueda  de los normalistas,  la  CNDH  se encuentra atrapada en la lógica de la autoridad,  sin orientación y sin un claro criterio de defensa a las víctimas,  que evidencia impericia técnica, ignorancia jurídica e insensibilidad social,   cuando no se asume,  como contrapeso frente al Estado, sostuvo la diputada local pevemista.

GARANTÍAS INDIVIDUALES Y JUSTICIA

Afirmó que en este momento, el Senado de la República,  a través de sus  comisiones unidas de derechos humanos y justica, lleva a cabo un proceso de audiencias públicas,  con el propósito de escuchar a las organizaciones civiles,  cuya visión es diferente  a aquella que desde la CNDH  se tiene de la realidad.

Agregó que para algunos esta comisión nacional es “de pipa y guante”,  que cómodamente espera la presentación de denuncias,  para luego emitir recomendaciones a las que no da seguimiento ni evidencia,  públicamente, a las autoridades recomendadas cuando éstas son omisas en su observancia o cumplimiento.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para el periodo  2014-2019  será electo,  o en su caso ratificado,  mediante un proceso de varias fases;  la primera,  de convocatoria abierta a las diferentes organizaciones sociales,   seguida de una audiencia pública  con la presentación de un plan de trabajo  y   metas por lograr,    a fin de salvaguardar los principios constitucionales en beneficio de las personas,   y reducir la alta vulnerabilidad que presentan nuestros derechos humanos frente a la impunidad,  a la injusticia y a la ilegalidad, manifestó.

El Senado,  evaluará las audiencias públicas y determinará quién presidirá la comisión en los siguientes cuatro años.

Este proceso se enmarca en una reforma constitucional de 2011,  que pone en un alto relieve los derechos humanos, de  vigilar  e investigar violaciones,  por encima de discursos e ideas románticas,  para que los mismos no se vean como una expectativa,  sino como algo tangible y al alcance de todos sin excepción,  de tal manera que los derechos humanos en México sean efectivamente respetados, señaló.

Consideró que es necesario replantear el perfil de estos órganos constitucionalmente autónomos,  que hasta ahora se han mantenido al margen de todo sistema de rendición de cuentas y de evaluación de sus resultados,  porque no solamente su presidente,  que lo es,   a la vez,  de su consejo consultivo, se mantienen acríticos a  eventos tan graves de desaparición forzada  y ejecuciones, dijo Rodríguez.

La evidencia lo demuestra, agregó, que la autoridad -que debiera brindar protección-,  es la que convertida en mercenaria,  cobra protección y gana impunidad,  debilitando la credibilidad en las instituciones y en las personas que las representan.

Por eso es importante un proceso de consulta pública,  porque el Senado de la República tiene la obligación de “blindar”  a la institución,   para que no lleguen ni a su presidencia ni a su consejo consultivo,  personas proclives a una corriente ideológica,  a grupos de poder o,  lo más grave,  a grupos  cuya influencia en las cámaras del congreso de la Unión,  pudiera representar el mayor quebrantamiento al sistema constitucional y legal del país, sostuvo.

El Senado de la República tiene la oportunidad de nombrar a un presidente  con capacidad para escuchar a las organizaciones sociales,  de conocer la realidad de este país,  conocer la esencia de los problemas y querer resolverlos.

Hoy en México, indicó, los derechos de los niños,  de los adolescentes,  de las mujeres,  de los discapacitados,  de los ancianos y en general de todos aquellos grupos que de acuerdo a la ley se encuentran en situación de alta vulnerabilidad,  por la discriminación  y permanente violación de sus derechos,  se sienten solos,  aislados,  sin protección ni defensa, manifestó.

Observó la responsabilidad de salvaguardar los derechos humanos, sucumbe para no perder, la “simpatía” de una autoridad acostumbrada a la complacencia  de un organismo que así  como funciona y opera,  no le sirve a la sociedad.

No se pretende desaparecer las comisiones nacional y estatales,  se pretende fortalecerlas con un marco jurídico adecuado,  actual y de permanente contacto ciudadano, dijo.

URGE UNA COMISIÓN PROACTIVA

El perfil de un presidente de Derechos Humanos, debe ser aquel que indague, que investigue por encima de cualquier otro interés,  la prevalencia de los derechos humanos,  económicos,  sociales y ambientales, esto es,  decalidad de vida.

Urge, pues, una comisión que sea proactiva y no espere a reaccionar  ante la denuncia.  Se requiere una CNDH comprometida con la sociedad y no con la autoridad que le otorgó un nombramiento,  una CNDH,   que transite en paralelo con la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos,  con la Organización de las Naciones Unidas,  con amnistía internacional,  reporteros sin fronteras,    entre otras muchas organizaciones que han proliferado,  precisamente porque no han encontrado eco ante la propia autoridad,  de sus reclamos y exigencias, precisó Rodríguez.

La sociedad cada vez mas observadora y exigente,  espera que el Senado asuma su responsabilidad con perspectiva histórica,  ajeno a tentaciones partidista y consciente de que el llamado de los mexicanos puede ser el último que se da en el marco de las instituciones del estado.  

No dejemos que nos rebase la intolerancia,  la impunidad,  la ilegalidad y la violencia. No queremos un México  sangrante  ni un país de lamentaciones, dijo finalmente.

 

 

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