Opinión

                                                                                                                 Jesus Manuel Diaz Casas En reconocimiento póstumo al trabajo del Lic. J. Manuel Díaz Casas 

            La UAZ inició recientemente, a 189 años de su fundación, la ruta de su reforma radical, proceso que le obliga a consolidar su liderazgo cultural y solidario con las causas del pueblo, en momentos en que la sociedad en Zacatecas sufre <en la orfandad> una crisis sistémica multidimensional de corte social, económica, productiva, de seguridad, de salud, educativa y de valores.

            La UAZ está comprometida, por su tradición civilizatoria, a jugar un papel fundamental que contribuya a sentar las bases de la transición de Zacatecas, hacia una nueva época de prosperidad, que le ayude a saltar la pesadilla y la trampa de los fantasmas de ingobernabilidad múltiple que afectan hoy sobre manera a la sociedad.

            Desde su fundación, en 1832, la Universidad ha sido alma y espíritu que ha movido la vida de la sociedad, pero también palanca de las transformaciones de Zacatecas. Hoy no puede ser la excepción.

            Los objetivos y fines de la radical reforma universitaria que se ha planteado la administración que encabeza el rector Rubén Ibarra Reyes no pueden sino procurar actualizar la función esencial de la Universidad para servir al pueblo y reducir los altos niveles de vulnerabilidad que experimenta la sociedad zacatecana.

            ¿Hacia dónde debiese marchar el espíritu de la Universidad, en su visión de futuro? Sin duda, se tendrán que abrir horizontes nuevos y alternativas de aprendizaje social para enfrentar la crisis y para realizar las transformaciones organizativas y educativas frente a la ignominia y la cerrazón, de quienes se mantienen en la obsolescencia por interés, por comodidad, por complicidad, por inconciencia y por conveniencia.

            En las llamadas universidades de “corte mundial”, localizadas en su mayoría en Asía (China, Japón, Singapur y Corea del Sur, específicamente) y en la Unión Europea, el motor y el principio de la innovación, está creando nuevas formas de organización y modelos académicos de avanzada. La inter y la transdisciplina son camino a consolidar y seguir (Didriksson.2021).

            Hay que dar relevancia e importancia al impacto social de la investigación para la innovación, con utilidad y beneficio público y ciudadano.

Eso significa superar la función anacrónica de la universidad, en su atrasado modelo napoleónico, que prevalece en México y América Latina, lo ha dicho el doctor Axel Didriksson, prestigiado científico social de reconocimiento internacional, muy vinculado a Zacatecas y a la UAZ.

            La transdisciplina implica la fusión del conocimiento, situado dentro y fuera del ámbito académico, enfocado al estudio de una totalidad organizada, con el involucramiento de todos los actores y sujetos sociales.

            Por su puesto, eso se traduce, en nuevos mecanismos renovados de vinculación de la Universidad con el desarrollo social, con la estructura productiva y en términos generales con la economía, no solamente a través de la producción y formación de cuadros profesionales.

            La Universidad Autónoma de Zacatecas ha venido desempeñando un papel central y protagónico en la vida de nuestro Estado. Atiende más de la mitad de la matrícula en enseñanza superior en la entidad.

            El pasado y el presente no pueden entenderse al margen de la función cotidiana de la Máxima Casa de Estudio. Pero el futuro no puede construirse sin educación superior de calidad y sin el concurso de la UAZ.

            Debido a eso es que, es necesario proteger, defender y promover con fuerza la Universidad pública y sus valores, entre ellos el principio de su autonomía, columna vertebral de la UAZ.

            Y es imprescindible que la reforma universitaria a la que ha convocado la administración rectoral de Rubén Ibarra, atienda con energía la defensa de la Universidad pública.

            LAS REFORMAS DE LA UAZ:

            En más de 50 años de historia, de 1968 a la fecha, la Universidad Autónoma de Zacatecas ha experimentado, al menos, tres grandes procesos de reforma, que son las siguientes:

            Primero, la reforma autonomista y de co/gobierno, de 1968; Segundo, la reforma de la movilización social estudiantil y en contra de la mercantilización educativa, de la década de los setentas e inicios de los ochenta; y tercero, la reforma de la masificación e internacionalización académica, de comienzos de los noventa, a la fecha.

            Por supuesto, en esta última etapa está inscrita la fase de creación del modelo denominado de Universidad de siglo XXI, la construcción de la nueva infraestructura académica en la periferia de la ciudad capital y la expansión hacia los municipios de la entidad. Con el rector Rubén Ibarra, comienza la cuarta fase de la reforma universitaria.

            UAZ, ALIADA DEL PUEBLO:

            Deseable también será que, con dicha reforma, la UAZ consolide sus valores y su alianza con el pueblo de Zacatecas.

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