Opinión
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BrechaDeGéneroCarmenPonceCimacCarmen R. Ponce Meléndez

Cimacnoticias

Ciudad de México.- Durante 2019, cada mes ocurrieron en México un promedio de siete casos de feminicidio de niñas y adolescentes; esta cifra representa un aumento de 13 por ciento con respecto al mismo periodo de 2018. Este dato escalofriante lo publicó Cimacnoticias el 7 de enero de 2020.

Y como ese hay muchos más, no sólo en materia de violencia, también en los temas de salud, educación, pobreza o la situación laboral de las mujeres en este país.

Son las llamadas brechas de género o enormes desigualdades en las que hoy viven las mujeres.

¿Qué hacer para resolver y afrontar esta grave problemática, cómo trabajar en 2020?, ya sea en las políticas públicas, los partidos políticos o las organizaciones de mujeres.

Un inicio es retormar el balance que sobre la materia hace el Banco Mundial para el caso de México, sobre 2019 y las brechas de género. El documento plantea que la igualdad de género es una vía clave para asegurar que la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida sean duraderas.

Identifica las principales brechas de género que enfrenta un país, a lo largo de diferentes esferas. Busca identificar dónde se han logrado avances en el aumento de oportunidades y resultados para mujeres y hombres en México y dónde se requieren acciones de política adicionales, con un enfoque neoliberal en tres áreas:

  1. Dotaciones, como salud y educación;
  2. Oportunidades económicas, como el acceso a los mercados laborales, de tierra y financieros; y
  3. Agencia, incluidas las normas, la representación y la libertad frente a la violencia

Sin embargo, aquí todas estas áreas o temas están enveltos y matizados por una fuerte violencia contra la mujer, que parece no tener solución ni fin. Pero solo “parece”.

Por años las personas que nos hemos dedicado al tema laboral -con enfoque de género-, o al de economía y género, hemos denunciado de mil formas la desigualdad en que viven las mujeres, que no es otra cosa que una forma de sobre explotación. Ahora hasta el presidente de la OCDE, José Ángel Gurría Treviño, habla del tema, y en general los organismos internacionales lo han retomado, en la medida en que ese número importante de mujeres que no tiene un trabajo remunerado se vuelve un “bono perdido” y una carga para la economia.

En una reunión reciente celebrada en México, el presidente de la OCDE declaró: “en México es más probable que una mujer se convierta en una persona que no trabaja ni estudia que un hombre; y las que llegan a trabajar en el mercado formal perciben un menor ingreso que el género masculino”. Pero no dijo qué se puede hacer al respecto. Eso es violencia económica que alimenta la violencia física, emocional y el climáx de la violencia contra las mujeres, que es el feminicidio.

“Las mujeres mexicanas se enfrentan a grandes obstáculos para realizar trabajo remunerado. La tasa de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan es de 33 por ciento , el promedio de la OCDE es de 15por ciento; además, las mujeres tienen cuatro veces más probabilidad de ser nini que un hombre”, dijo al participar en un evento de Igualdad de género para el crecimiento incluyente de México.

Por su parte, la Secretaría del Trabajo en ese mismo evento declaró que más de la mitad de las mujeres que laboran (53 por ciento) ganan el salario mínimo; desde esa mirada un incremento de 20 por ciento que se dió para 2020 beneficia más a las mujeres, eso es cierto, pero lo que se tiene que hacer, y pronto, es aumentar su salario por encima del mínimo, que salgan de la pobreza como rasgo femenino del país.

Regresando al documento del Banco Mundial y sobre la gráfica anterior, la desigualdad de género en materia de inclusión financiera es más que obvia, en particular cuando se habla de fondo de retiro. Es decir, mujeres de la tercera edad sin pensión y en condiciones de pobreza, justamente por sus limitaciones laborales. Quizás este sea un tema para la creación del Banco de Bienestar.

Precisamente, por esa explotación de la cual son objeto en su vida familiar (trabajo doméstico no remunerado) y en el mercado laboral, a la que hacen mención José Ángel Gurría, el secretario de Hacienda, la secretaria del Trabajo y el propio Banco Mundial. Las diferencias están en las soluciones que proponen para 2020 y para el futuro en general.

Claro que tantas mujeres sin trabajo remunerado o con bajos salarios es un “bono produc tivo pérdido”, incluirlas como se dice implicaría un crecimiento del PIB, pero el punto es ¿cómo se plantean esa “inclusión”?

Porque también son ganancias extras para los empresarios, o, así ha sido hasta ahora y sobre todo, han significado pobreza y violencia, como binomios inseparables para las mujeres de este país y de muchos otros en el mundo.

Los empresarios “exigen” un Estado de Derecho para invertir y generar más empleos, nada más que da la casualidad de que, quienes violan ese “Estado de Derecho” -cuando despiden a una mujer embarazada, le niegan empleo o le reducen su salario, son ellos-, porque eso lo prohibe la Ley Federal del Trabajo, ¿entonces, donde quedó la bolita?

En resumen, las recomendaciones de Banco Mundial son: “apoyar la igualdad entre las mujeres y los hombres es una estrategia de desarrollo inteligente para México. Los esfuerzos de política deben abarcar los diversos frentes donde persisten las barreras a la igualdad de género, desde influir en las normas hasta garantizar el acceso equitativo a las oportunidades. La eliminación de las diferencias en las dotaciones requerirá un mayor alcance para abordar el embarazo adolescente y la mortalidad materna (especialmente en regiones rezagadas y en comunidades rurales e indígenas); promover estilos de vida saludables para reducir la obesidad y el riesgo de diabetes; facilitar la transición de la escuela al trabajo; y mejorar el acceso de las mujeres a recursos productivos. La reducción de las disparidades en las oportunidades económicas requerirá un mayor acceso a servicios de cuidado infantil asequibles y de alta calidad, y a programas extraescolares o escolares de tiempo completo; políticas de permisos parentales”. ¿Cómo está México en esta última materia? No son muy novedosas estas recomendaciones

El Banco Mundial afirma que la igualdad de género es una vía clave para asegurar que la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida sean duraderas. ¡Que así sea!

¡Feliz 2020!

@ramonaponce

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